¿Necesito una web si ya tengo Facebook o Instagram?
Las redes sociales y la web hacen trabajos distintos. En las redes hablas con quien ya te sigue; la web es lo que encuentra quien todavía no te conoce cuando busca en Google o pregunta a una IA. Lo ideal es tener las dos y que se enlacen entre sí.
Lo que hacen bien las redes
Facebook e Instagram son buenísimos para enseñar el día a día: el plato de hoy, el último trabajo, una oferta. Tus clientes te ven, comentan y se acuerdan de ti.
Lo que no hacen
- No te encuentran desde Google. Quien busca «peluquería en Villanueva de Córdoba» ve sobre todo fichas de Google Maps y webs. Las publicaciones de redes casi nunca salen.
- Las IA tampoco las leen bien. Cuando alguien le pide a ChatGPT o a Gemini que le recomiende un negocio, se basan en webs y fichas con la información clara.
- La información se pierde. El horario, los precios o cómo llegar quedan enterrados entre publicaciones antiguas.
- No es tuyo. Las reglas las pone la red social: puede cambiar lo que se ve, pedir iniciar sesión o cerrar una cuenta por error.
Cómo usarlas juntas
La web es tu escaparate fijo: quién eres, qué haces, precios o carta, horario, mapa y un botón de WhatsApp. Las redes son el día a día, y cada publicación puede llevar a la web.
Así, quien te descubre en Google tiene todo claro y quien te sigue en redes sabe dónde pedir o reservar.
Una web sencilla es suficiente para empezar
La web esencial cuesta desde 430 € + IVA: una página con quién eres, qué haces, fotos, horario, mapa y WhatsApp, con tus redes enlazadas. Y si prefieres no adelantar dinero, también se puede pagar cada mes.